domingo, 22 de mayo de 2011

Quizás solo sea cuestión de tiempo.

Cierro los ojos y me imagino algo distinto, un nuevo mundo, una nueva vida. Y me siento bien. Me siento como en una nube, en la que nada va mal.Y soy feliz, falsamente feliz, por unos instantes, lo que dure el sueño. Intento sonreír, imaginándome algo completamente distinto a lo que verdaderamente tengo a mi alrededor. Y después abro los ojos, y noto como caigo de la nube, y me la pego contra el suelo. Ni la primera caída, ni tampoco la última.
 Y el sueño ha desaparecido, y con él, las falsa sonrisa, y la falsa felicidad.Y entonces, hago lo de siempre, me encierro en mi burbuja, en mi graaaaaaaaaan burbuja, en la que pase lo que pase, todo me resbala. Sin agobios, sin prisas, solo yo. 
Pero...sí...quizás deba aprender que no se puede cerrar los ojos siempre que haya sufrimiento. Que hay que aprender que al caerse, una debe levantarse.Cuantas veces cueste, y no sonreír y ser feliz hasta estar completa y absolutamente preparada.
Y que, no todo se soluciona encerrándose en una burbuja, en la que nada ni nadie pasa.

jueves, 19 de mayo de 2011

El comienzo.



Básicamente,hay pocas personas de verdad.
Personas auténticas que saben sonreír y que hacen sonreír a las que tienen alrededor.
Esas personas que te contagian su buen rollo con sólo verlas,con un abrazo o con el simple hecho de oír su voz.
Personas de carne y hueso,no simples héroes de cómic,que son capaces de sentir y hacerte sentir importante.
No son personas estrictamente perfectas,pero para quien las descubre lo son.
Yo te he descubierto a ti,y eres de los mejores tesoros que podía encontrar.


Nada es lo que parece, siempre es mejor, creeme.