Cierro los ojos y me imagino algo distinto, un nuevo mundo, una nueva vida. Y me siento bien. Me siento como en una nube, en la que nada va mal.Y soy feliz, falsamente feliz, por unos instantes, lo que dure el sueño. Intento sonreír, imaginándome algo completamente distinto a lo que verdaderamente tengo a mi alrededor. Y después abro los ojos, y noto como caigo de la nube, y me la pego contra el suelo. Ni la primera caída, ni tampoco la última.
Y el sueño ha desaparecido, y con él, las falsa sonrisa, y la falsa felicidad.Y entonces, hago lo de siempre, me encierro en mi burbuja, en mi graaaaaaaaaan burbuja, en la que pase lo que pase, todo me resbala. Sin agobios, sin prisas, solo yo.
Pero...sí...quizás deba aprender que no se puede cerrar los ojos siempre que haya sufrimiento. Que hay que aprender que al caerse, una debe levantarse.Cuantas veces cueste, y no sonreír y ser feliz hasta estar completa y absolutamente preparada.
Y que, no todo se soluciona encerrándose en una burbuja, en la que nada ni nadie pasa.